VEGA DE ARIO
Así de exultante nos recibía el Ercina esta mañana.
Las Bobias
El viento era cada vez más intenso y resultaba realmente incómodo ya que soplaba de cara (del Sur). Tras cruzar un pequeño jaedo y descender al valle Cabrital, comenzamos a remontar el primer repecho que nos hace ganar algo de altura. Las nubes se mueven a toda velocidad y comienzan a caer algunas gotas sobre nosotros. Aunque el día parece torcerse decidimos continuar. Y así, sin prisa pero sin pausa seguimos hasta el Jito de Ario. Allí ya podemos disfrutar de buenas vistas y, sorprendentemente, de una breve nevada de a penas 2 minutos. Vamos, auténtico tiempo primaveral...
Cuvicente, Peña Blanca, La Robliza...
Refugio del Marqués de Villaviciosa
Y, para el final dejo lo mejor. Posiblemente unas de las vistas más impresionantes de los Urrieles. Este es el telón de fondo que tenemos en Ario.

Los Urrieles encapotados

Torrecerredo, Cabrones, vertiginosas canales que se precipitan al Cares... todo un mundo de verticalidad en estado puro que, aunque hoy son objeto de actividades deportivas, hasta hace no mucho tiempo eran el escenario en el que se desarrollaba la vida de los vecinos de Bulnes, Caín, Camarmeña, Tielve, Sotres, etc... Sus caminos imposibles, sus majadas de verano, sus cuevas o los "parés" son elementos que conformaban su día a día, su quehacer cotidiano y que dotan de de contenido humano estos paisajes. Un contenido que, aunque muchos quieran borrar desde sus despachos bajo un malentendido conservacionismo, siempre estará en "la peña".



Nosotros seguimos por el ramal de la derecha, remontando en este caso el río Corbera. De haber elegido el otro ramal nos dirigiríamos hacia el Pico Maoñu (en la cabecera del río Infierno)





