domingo, julio 15, 2007

PIRINEOS 2007

Dentro de algo más de dos semanas nos vamos de vacaciones, en la "V" claro. En principio no estaba muy claro el destino ya que se barajaban tres itinerarios. El más apetecible era Irlanda pero no disponíamos de tiempo suficiente (ni de euros, para ser sincero). Lo mismo pasaba con la Bretaña, para llegar hasta allí hubiésemos invertido dos días y encima de aburridas rectas a lo largo de las Landas. Finalmente nos quedamos con seis días por los Pirineos.

Las etapas quedan así:
1.Oviedo - Jaca
Más de quinientos kilómetros, la mayoría por agotadora autopista pero se trata de llegar lo antes posible...
2. Jaca - Ainsa
Aquí ya empieza lo bueno. Pasaremos por pueblos como Torla o Broto, entrada del P.N de Ordesa-Monte Perdido. Solamente son unos ciento veinte kilómetros, pero de lo que se trata no es de estar todo el día sobre la moto, sino de poder visitar con calma todo aquello que nos apetezca y parar donde y cuando nos lo pida el cuerpo. Si es posible estaría bien recorrer el cañón de Añisclo, dicen que merece la pena.
3.Ainsa - Sallent de Gállego
Cerca de trescientos kilómetros de puertos, curvas, lagos, montañas y románico pirenáico! Salimos de España por Bielsa y, por el C. du Tourmalet, nos acercaremos hasta Gavarnie y su circo (montañoso, se entiende). De allí al Col d´Aubisque y, finalmente hasta Sallent de Gállego por el Portalet. Debo decir que Sallent, junto a la estación de Formigal, es un pueblo que siempre me ha llamado la atención por lo idílico del paisaje y por su cuidado entorno; espero que las hordas de turistas (como nosotros al fin y al cabo) no hagan que me decepcione.
4.Sallent de Gállego
Día de descanso en hotel-spa. Nos tomaremos el día libre de moto para deambular por la zona, visitar el antiguo balneario de Panticosa y lo que se tercie.
5.Sallent de Gállego - Garaioa
Último día en Pirineos. De Sallent volvemos a bajar a Jaca para entrar en Francia por Somport y volver hacia Navarra. La duda es por dónde entrar, hay dos opciones: Pas d´Arlas hacia Isaba o por el port de Larrau. Además me gustaría acercarme a Orbaitzeta para ver la antigua fábrica de armas (hoy en ruinas) y la selva de Irati. Buff, mucho que ver y poco tiempo!!!
6.Garaioa - Oviedo
El itinerario del último día no lo he pensado. Estaría bien no repetir el del día de llegada y volver por la costa. No obstante creo que serán el cansancio y el tiempo los que nos harán decantarnos por uno u otro recorrido.

Me gustaría tener más margen para la improvisación, para deambular sin rumbo fijo y sin etapas predefinidas pero para ello también sería necesario más tiempo disponible y ,sobre todo, no tener problema con los alojamientos. Ha costado bastante poder hacer reservas ya que estaba todo hasta los topes. Otra opción era el camping, pero lo cierto es que la idea no me seducía demasiado teniendo en cuenta que, excepto una jornada, vamos a estar moviéndonos todos los días con el consiguiente engorro de "monta-desmonta".

sábado, julio 14, 2007

REENCONTRÁNDOME CON LA ¨V¨, REENCONTRÁNDOME CON EL RITMO

Que si desgaste asimétrico del neumático delantero, que si cabeceos extraños, que si no me da confianza, que si la horquilla se hunde mucho... Últimamente eran estas las desagradables sensaciones con las que me bajaba de la moto. Todo ello hace que no la lleves a gusto, que cometas errores y que, a fin de cuentas, no disfrutes los kilómetros. Pero hoy todo ha sido distinto.
Hace unos días le instalé un scottoiler y hoy me he tomado la "molestia" ( y digo molestia porque no soporto ni la mecánica ni las tareas de mantenimiento) de comprobar niveles de líquidos, presión de neumáticos (increible como los llevaba...) y endurecí la horquilla metiéndole el máximo de precarga. Resultado: la moto iba como nunca!!! Realmente fina, precisa, suave y homogenea. Esto te permite conducir relajado y sin cometer errores, a un ritmo constante y sin brusquedades, con una confianza que había perdido. Es decir, me reencontré con "EL RITMO"*
La ruta no fue nada del otro mundo. Salí de Oviedo para ir a comer a Salas a eso de las 14:00 p.m. Después, hacia las 17:00 p.m arranqué en dirección Cornellana. Una vez allí decidí acercarme hasta Belmonte, y lo cierto es que acerté porque a penas me crucé con tres o cuatro coches. El día perfecto, un poco de calor y un sol radiante.
De allí continué hacia La Riera, ya en Somiedo, para subir el puerto de San Lorenzo (donde es imposible resistirse a darle un poco de alegría al asunto ...) y descender hacia Teverga.
A lo largo de todo el trayecto me crucé con un buen número de motos, se ve que el verano invita a ello :-))).
En San Martín paré a tomar "un algo" y, a los cinco minutos, aparecieron una Moto Guzzi Le Mans, una Ducati Pantah y una Ducati 900 SS. Buenas y añejas máquinas!!! Y es que un día, hace mucho tiempo, eran las máquinas europeas las que marcaban la pauta.
El sol seguía acompañando, y el ritmo también :-))) La carretera sin tráfico y yo con una sonrisa de oreja a oreja! El tramo entre Teverga y Proaza es realmente agradable; junto al río, mucho arbolado, magnífico asfalto...
Finalmente, en Trubia, decidí coger la autovía. Lo hice para probar la dureza de la horquilla a velocidades moderadas. Pensaba que la moto se mostraría más nerviosa, pero en absoluto.
En definitiva, parece que tengo moto nueva y me he reencontrado con el maravilloso ritmo...
Un buen día.
*EL RITMO
“El Ritmo” hace énfasis en el control de la moto y quita énfasis a la velocidad pura. Acelerar a fondo y frenar en el último instante no son parte del programa de actividades, eliminando de forma efectiva los dos principales peligros presentes en accidentes individuales de motos en conducción deportiva. La inercia de paso por curva es en nombre del Nuevo juego, indicaciones contundentes al manillar para colocar la moto correctamente a la entrada de la curva, sujetar fuerte y meterla sin perder tiempo ni metros. Como el acelerador no estaba a tope a la salida de la última curva, la siguiente no requiere mucho freno, si es que requiere algo en absoluto. No es infrecuente salir una mañana y no ver una sola luz de freno encendiéndose. Si hace falta frenar, se aprieta la maneta del freno delantero de forma suave, rápida y con un cierto nivel de presión para adecuar la velocidad de entrada en la curva en el menor tiempo posible. Entrar en la curva con los frenos, es incrementar las opciones de salirse de la carretera y una clara confesión de que estas yendo demasiado fuerte y no consigues ponerte a la velocidad correcta para la curva con suficiente antelación porque has mantenido el gas abierto demasiado tiempo. Conducir a “El Ritmo” te hace depender menos del acelerador y los frenos (los elementos de los que mas fácilmente se abusa) y te permite incrementar tu habilidad para juzgar la velocidad correcta de paso por curva, lo cual es el aspecto más divertido de la conducción por carretera abierta.
TU CARRIL ES TU LIMITE
Cruzar la línea central en cualquier momento, excepto durante una maniobra de adelantamiento, es intolerable y otro signo de que estas yendo demasiado fuerte para mantenerte con el grupo. Incluso cuando tengas total visibilidad en una de izquierdas, mantente a la derecha de la raya central. Mantenerse a la derecha de la raya es más exigente que simplemente cortar cada curva y cuando todo el grupo acepta ésta práctica inteligente, la tentación de engañar se elimina por la presión del resto del grupo y por la lógica. Aunque la conducción en carretera abierta no debe describirse en términos de competición, puedes pensar que tu carril es la pista. Dejar tu carril es aumentar las posibilidades de un accidente. El control total de la moto hace que uses cada centímetro del carril si las circunstancias lo permiten. En curvas con total visibilidad y sin tráfico en contra, entra por el extremo abierto de la curva, “tira” la moto relativamente tarde hacia el interior para retrasar el vértice del interior y acelera para salir, rozando el extremo de la salida a medida que la moto se levanta. Usa el manillar de manera contundente pero suave para minimizar el tiempo de transición; no te tires “a cuchillo” porque el chasis flexará y podrá sacarte de la línea correcta. Dado que no has apurado la frenada, podrás abrir gas más rápido, antes del vértice, estabilizando la moto y preparándola para la salida. Con mucha frecuencia, las circunstancias no permiten la utilización completa del carril de raya exterior a raya central y de vuelta. Curvas sin visibilidad, tráfico en contra, gravilla y porquería son algunos de los criterios que exigen una conducción más conservadora, así que déjate un margen de 30 a 50 centímetros para el error, especialmente en el lado izquierdo donde el tráfico en contra puede resultar fatal. Simplemente haz mas estrecha la entrada de las curvas ciegas de derechas y fija el vértice de las curvas ciegas de izquierdas uno par o tres de decímetros dentro de tu carril de forma que puedas evitar tráfico en contra que no hayas y pueda estar pisando la raya central. Dado que estas conduciendo a “El Ritmo” y no al límite, el control que has de mantener en la entrada de las curvas te dá un tiempo extra para poder escapar de gravilla o porquería inesperada; de forma general, el sitio por donde pasaría la rueda exterior de un coche es el sitio más limpio en una curva con suciedad ya que el peso del coche se desplaza a dicha rueda, limpiando mas porquería a su paso: busca ésa línea.
UN BUEN GUIA, SEGUIDORES DESEOSOS
La carretera no es un entorno de competición, y hace falta humildad, auto confianza, y autocontrol para mantenerlo así. El guía marca el ritmo y busca en sus espejos síntomas de apuro en los que le siguen, demasiada distancia entre motos en las rectas, cruzar la raya central y descolgarse de la moto en las curvas. Si el guía se quiere apartar, simplemente reduce su velocidad en recta ligeramente, pero continúa disfrutando de las curvas, cerrando la formación pero sin perder nada de diversión. El pequeño grupo de tres o cuatro con el que salgo es tan homogéneo que el ritmo es prácticamente idéntico independientemente de quien guíe. El guía cambia de vez en cuando mediante un signo con la mano, pero nunca hay un cambio de guía porque el ego de alguno asome por la manga derecha. No te equivoques, la conducción es entretenida --y rápida-- en las curvas. Cualquiera con un buen brazo derecho puede pasar el cuchillo en las rectas; pero es la habilidad en las curvas lo que hace posible “El Ritmo”. Las distancias entre motos son relativamente amplias, y las rectas--pasadas a una velocidad moderada--son la oportunidad perfecta para ajustar los espacios. Mantener una buena distancia sirve para varios propósitos, además de ser mas seguro. Minimizas el riesgo de “comerte” las piedrecitas que saltan y la policía tendrá menos motivos para pensar que se está desarrollando una carrera. El estilo de “El Ritmo” de no descolgarse de la moto en las curvas también reduce la apariencia de estar empujando demasiado fuerte y añade un grado de madurez y sensibilidad a los ojos de del resto de conductores y de los agentes de la ley. Indudablemente es un reto pasar por curvas mientras permaneces perfectamente sentado en la moto. El adoctrinamiento de los nuevos “pilotos” lleva un tiempo ya que “El Ritmo” lleva a desarrollar pasos por curva realmente rápidos y los novatos quieren enroscar el acelerador a la salida para recuperar lo que han perdido en la entrada de las curvas. Nuestro grupo reduce la velocidad drásticamente cuando un nuevo conductor se une al grupo dado que debido a la técnica de velocidad moderada en rectas y no utilización de los frenos puede llevar al no experto a entrar en una curva demasiado rápido, creando las condiciones perfectas para el accidente más común. Con un conductor nuevo aprendiendo “El Ritmo” detrás tuyo, toca el freno con suficiente antelación a la curva para alertarle y asegúrate que entiendo que no hay ninguna presión por mantenerse con el grupo. Hay comunicación constante mientras se rueda a “El Ritmo”. Un pie fuera de la estribera indica porquería o gravilla en la carretera y una indicación de reducir la velocidad o de un giro se señala con el brazo izquierdo con suficiente antelación. La señalización de giros se usa para cambios de carreteras y para los adelantamientos, una señal de agradecimiento también con la mano izquierda para agradecer a los “enlatados” que se apartan a la derecha para facilitar el adelantamiento. Dado que no has de mantener una sujeción tan firme del manillar, la mano izquierda también está libre para saludar a los moteros que circulan en dirección opuesta, una cortesía que nos gustaría que se mantuviese. Si te vas haciendo a la idea de que “El Ritmo” es una forma relajada y no competitiva de salir con tu grupo, lo has entendido bien